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miércoles, 28 de marzo de 2012

Amarillo y negro. Hoy: La palermitana

Palermo. Eran los días previos al aumento de la tarifa del taxi. Una mujer me pregunta si puede subir con un perro. Era chico el perro. Y daaale. Mientras no rompa ni me deje ningún regalito todo bien. Negrita se llamaba. Evidentemente era perra. Gran deducción, Sherlock! 

Aumentó el taxi, no? No, dije. El 29. Lo que pasa es que los sueldos no suben... (Algunos. Los que tienen paritarias si. Además mi sueldo es la tarifa y, desgraciadamente, impacta directo en el pasajero. Mi último aumento de sueldo fue la suba de tarifa de hace un año. ¿Está mal?) 

Mi hijo trabaja en una empresa y hace 2 años que no le aumentan. Fue la Crissstina a la empresa. (el gorila lo dice así. Arrastrando la ese. Asumen que así la llaman los gronchos, creen imitar bárbaro al negro, arrastrando la ese, así son los negros, arrastrados.) Mi hijo reventaba de la bronca y todos los otros adulones alrededor de ella para ver si conseguían algo. Problema de tu hijo si no sabe hacer siquiera lo que le conviene. Seguro que muchos de los adulones no se la bancan a Cristina pero al menos tienen la habilidad de caretearla en función de su beneficio. ¿Tu hijo no? Una pena. Seguirá quejándose y, encima, sin ver una moneda. Pero trabaja en una empresa…no es un lumpen de los que entran en las paritarias…

Pasamos al lado de un linyera. …ay Dios! qué gordo inmundo! (se le veía el culo al pobre tipo. Estaba en cueros. Es a lo que hay que apuntar. La mentada profundización del modelo. Hay muchos que siguen afuera de todo) porqué no lo llevan a algún lado, por favor…(como en la época de los milicos, sáquenmelo de adelante que no lo quiero ver, ahí encontró anclaje la dictadura, si no veo a los negros no existen, que alguien haga el trabajo sucio y que no me lo cuente, que los suban a un camión y los tiren lejos, bien lejos).

Mi hija vive en Estados Unidos, cuando viene acá se pone re paranoica. Tiene miedo que la secuestren, que la maten, lo mal que la pasa cuando está acá. Ni loca se vuelve a vivir acá… (joya, un voto menos en contra, gracias, vuelva prontosss, diría Apu, el hindú de Los Simpsons).

Estamos llegando a destino. Tenía que llevar al veterinario a la pobre Negrita, la perra, de no recuerdo que dolencia. Esa Negrita, seguro, vive infinitamente mejor que el linyera que quería, la señora, apartar de su vista.

Pasamos frente a un restaurant de comida peruana. …estos peruanos se deben hacer una millonada, qué bárbaro! Se vienen a matar el hambre acá y encima los tenemos que aguantar…andá a saber que hacen con la plata…y cada vez son más… (Algunas cuestiones. El término bárbaro no es casual. Ni inocente. El bárbaro, el negro, el otro, el diferente. Ese no merece nada. Ganan una millonada. ¿Se planteará lo mismo la señora cuando pasa frente a un MacDonalds? ¿Le interesará tanto que hacen con la guita? ¿No le molesta que se vengan a matar el hambre acá? Tengo la casi certeza de que no debe preocuparle tanto, no?

Y allí se fue. Con Negrita a upa. Pobre Negrita. Ella si que se merece lo mejor.