jueves, 28 de junio de 2012

Tiro en las patas


Partamos de una base: acá no hay carmelitas descalzas. Esto es peronismo, es política y se disputan espacios de poder, se construyen hegemonías y se mide la correlación de fuerzas a cada instante. En síntesis: el asunto es ver quién la tiene más grande. Acusar ahora a Moyano sobre su presunta participación en la Juventud Sindical en los ’70 es una pelotudez lisa y llana. Si era así ya lo sabíamos desde antes. Y nos hicimos los boludos en el mejor de los casos. Del mismo modo no corren las boqueadas de Moyano diciendo que mientras la CGT luchaba contra la dictadura otros estaban debajo de la cama o la acusación de que estos son todos menemistas y duhaldistas lanzada contra integrantes del kirchnerismo. Tampoco corre la acusación. No hay lugar para contarse las costillas hoy. Ya convivimos bastante y nos conocemos mucho. Además a tu izquierda, en el palco, tenías al momo Venegas, Hugo, te apoya Barrionuevo hoy. Es el abrazo del oso…

Se habla de traición. Ma’ que traición! O no pensaron nunca: “el día que se nos ponga de orto Moyano nos para el país.” O no temieron que lo hiciera en pleno conflicto de 2008 con las patronales del campo. Hubiera sido letal si lo hubiera hecho. Hay que reconocerlo. Tal vez se putee hoy Moyano por no haberlo hecho. Lo cierto es que históricamente jugó bien, supo que si caía el gobierno caía él también. Y obró en consecuencia. Pero acá no hay cariño ni lealtades inconmovibles. Eso también es parte de la lógica del peronismo. Al plantear la lealtad como una virtud en sí misma el peronismo traza una línea muy fina. Casi todo es traición. Gran idea la de la lealtad. Te condiciona. Todo el tiempo estás al borde de quedar en orsai. Si no me apoyás sos traidor. Si me discutís con vehemencia sos traidor. Si no me atendés el teléfono sos traidor. Es así, una dinámica complicada pero no vamos a sorprendernos por ello, si realmente somos peronistas sabemos que esta historieta es parte del asunto.

Otro punto interesante de este conflicto y que concierne a la lógica propia del peronismo. El poder de daño. No lo olvidemos y nos hagamos los puritanos. No lo somos, somos peronistas. La capacidad de demostrar todo el daño que se puede hacer también es una práctica peronista. De las más oscuras. Si, ponele, estamos de acuerdo. Pero es. A ver, hagamos un ejercicio, quienes leen este blog saben desde donde escribo, si Moyano fuera gobierno en algún momento, ¿lo aplaudiríamos?, ¿le haríamos la vida sencilla? No. Seamos sinceros. Él tampoco nos va a hacer sencillo el camino que viene, el cual sabemos que es complicado, por el desgaste de la gestión, por la crisis internacional que no se sabe en qué decantará, por el tema de la sucesión, por todo. La idea de que el que gana conduce y el que pierde acompaña tan propia del peronismo es relativa. El que pierde acompaña cuando no tiene el poder suficiente. Algunos ejemplos para clarificar: Néstor en los primeros ’90, Moyano y Néstor mutuamente, Néstor con Duhalde para llegar al gobierno (cuando acumuló poder lo mandó de paseo), Moyano sin bardearla a Cristina antes de las elecciones porque se veía venir el aluvión de votos que se vino. Es así. Nadie se suicida ni saca los pies del plato antes de tiempo. Te acompaño si estoy en pelotas políticamente hablando. Si no, hay combate. La lucha por el poder no hace caso ni a lealtades personales ni a convicciones inmaculadas. Se lucha con las armas que se tienen a mano. Si tengo poder de fuego suficiente te hago todo el daño que puedo. Si no, acompaño. Ya lo dijo el compañero (menemista él) Jorge Asís: “el peronismo es una ideología de poder”. Así de apasionado es el movimiento, así de cruel, así de autodestructivo por momentos. Eso es parte de ser un movimiento mayoritario. Si no, vas y te hacés trosco y discutís una bocha de lo retardatario que es el peronismo, de lo burgueses que son los peronistas, de que no hay cambios estructurales del sistema, de que los capitalistas son explotadores y toda esa sarasa. Mientras no cambiás nada y te la siguen mandando a guardar hasta el fin de los días.

Vamos al grano. La presente crisis Gobierno-CGT (¿Moyano?) no es una novedad para nadie. Siempre supimos que la relación sindicalismo-kirchnerismo iba a ser conflictiva. Ese conflicto viene de la historia del peronismo, son rémoras de las disputas setentistas, para algunos sindicalistas el único peronismo son ellos, el resto infiltrados. Para los que provienen de la izquierda y se sumaron al peronismo, los sindicalistas (algunos) son burócratas que impiden el desarrollo revolucionario del movimiento. Si bien se creció y se aprendió la trágica lección de los ’70 (en la que todos perdimos, sindicalistas, trabajadores, peronistas de izquierda, de derecha, todos) hay cuestiones que no se han saldado aún y que siguen haciendo ruido.

De todos modos la tensión entre el sindicalismo y el peronismo puede rastrearse hasta en el primer peronismo, el peronismo clásico. ¿O nos olvidamos la disputa Perón-Cipriano Reyes? ¿O cuando la CGT apoyó a Evita de vice y Perón se los quería comer crudos? ¿O a Evita a las puteadas limpias con los ferroviarios? Es lógico que suceda. El sindicalismo no puede adherir a tabla cerrada las prioridades de un gobierno. Tienen intereses diferentes, por momentos contrapuestos. El conflicto se agrava si los intereses que se enfrentan están principalmente ligados a la disputa por el poder político concreto. El caso extremo de tal confrontación fue el caso de Vandor. Ya sabemos cómo terminó esa historia. Afortunadamente los tiempos son otros.

El sindicalismo y el peronismo se caracterizan por tener una historia de lo más conflictiva. Suele decirse, desde ciertos sectores, que el kirchnerismo es algo diferente al peronismo. Para algunos es una virtud, para otros un defecto.Y se lo diferencia desde lo nominal. Peronismo disociado de kirchnerismo. Sin embargo puede trazarse una línea similar entre el sindicalismo y el kirchnerismo. El sindicalismo también se diferencia nominalmente del peronismo, se asume peronista, como el kirchnerismo, pero no es todo el peronismo. Es una parte. A no olvidar: peronistas son todos.

Con respecto a este asunto se presenta una situación particular. Para quienes no son peronistas no hay distinciones. Son todos peronistas. Los sindicalistas los montoneros los kirchneristas perón evita Cipriano vandor cámpora todos. Todos peronistas. Para adentro existen las distinciones. Se plantean denominaciones que dividen, separan territorios políticos reales. En el fondo son todos peronistas pero en la práctica no existe homogeneidad total. No existe tal cosa, no es real.

El tema es que los verdaderos enemigos de un proyecto nacional, popular, de los trabajadores, como quieran llamarlo, no adviertan que hay grietas. Ellos siempre las buscan, saben que están, siempre. Por eso buscan generarlas, agrandarlas, profundizarlas. Hoy están a la vista. Expuestas. Y allí apuestan todo los antiperonistas. Ahora bien, una cosa son las diferencias coyunturales y otra distinta pararse en la vereda de la oposición. Sabemos que Moyano no es un tipo ingenuo, por algo ocupa el lugar que ocupa. ¿Supone que los poderes fácticos lo apoyan? Supongo que no. ¿Cree que el kirchnerismo lo usó y por ello ahora juega como juega? Asumo que no y debe tener más que claro que quienes hoy le soban el lomo, los Clarín, los Magnetto, los Macri-Melconián, hasta los Alfonsín y los Binner, incluso los Scioli, lo que pretenden es usarlo para que le rompa las pelotas al gobierno y después lo van a tirar de un barranco por negro y peronista. No hay dudas de que lo sabe. Sabe que si logra tumbar al gobierno no viene él. Doy por seguro que lo sabe.

La relación entre el kirchnerismo y Moyano siempre fue áspera, compleja. Ambos se miraron siempre con recelo, más allá de mejores y peores momentos. Se necesitaron a veces, en otras se cuidaron de no pudrirla, en muchas se hicieron los boludos porque si no iba por ahí la construcción político sindical no iba por ningún lado. A ambos espacios les sirvió la alianza. Sucede que la alianza estratégica se reveló más táctica que otra cosa. Al menos hoy. Los intereses políticos se volvieron divergentes. El gobierno ¿por necesidad, por convicción? comenzó a experimentar una suerte de distanciamiento político-electoral tras la derrota del 28-J de 2009. Electoralmente le resultó más que fructífera la decisión. Desde aquel tiempo puede rastrearse el enfriamiento de la relación. Hoy se terminó de romper públicamente. Fácticamente viene de mucho tiempo atrás. Con Néstor vivo ya venía tensa la mano. Se agudizó el conflicto tras su muerte. Se calló por mucho tiempo este conflicto. Hoy está expuesto. Por otra parte, la sensación es que ¿por necesidad, por convicción? Moyano nunca consiguió ser el representante de tod@s los trabajadores, siguió siendo visto como el capo de los camioneros. Hoy se nota, se muestra con claridad.

El tema es para donde va a decantar todo esto. Si todo lo que pretende Moyano es demostrar su poder de fuego para apretar al gobierno y conseguir una mejor correlación de fuerzas dentro del peronismo de cara al futuro es lógico, hasta válido como estrategia. Si la dinámica que lo mueve es “si me voy yo me los llevo puestos conmigo” la historia es otra y no tiene retorno.

Algunas cuestiones relacionadas con las últimas jugadas realizadas en función del acto de ayer: una vez que se te pegan los troscos (y lo digo con toda la devoción que siento por @pibetrosco) todo lo que queda es pudrirla y suicidarte políticamente, ni hablar si se te suman la Rural, Clarín y toda la runfla destituyente. Es una decisión política, está claro. Muy peligrosa. ¿Lo seguirá todo el sindicalismo si Moyano decide agudizar la disputa con el gobierno? Una máxima del peronismo dice  que te acompañan hasta la puerta del cementerio pero que entrar no entra nadie. ¿Tiene margen para retroceder hoy y discutir desde otro lado? ¿Tiene intenciones de tal cosa? ¿Y el gobierno? Habrá que ver adonde lleva este juego de suma cero plateado por Moyano.

Para finalizar, insisto, ya lo escribí en otro post. Moyano sigue sin ser El enemigo, más allá de este momento particular. El enemigo está en otro lado. En las sombras, operando, como siempre. Al acecho. De nosotros pero también de Moyano. Son los mismos que lo detestan desde hace 10 años. Y lo bardean sin piedad. Hoy lo ven rubio, alto y de ojos celestes. Se vienen tiempos de reacomodamiento, de recomposición de alianzas. El kirchnerismo deberá (re)construir otro espacio en el frente sindical. Tal vez deba tragarse unos cuantos sapos. También se los tragó con Moyano. Moyano también se habrá tragado unos cuantos sapos con el kirchnerismo. Lógico. Es política. Deberá ver por dónde articula el poder de daño que ostenta y con el que pretende disciplinar. A corto plazo puede llegar a tener cierto grado de efectividad. A largo plazo es un suicidio político boicotear a este gobierno apoyándose en la derecha posta. No la del peronismo sino la derecha derecha. El poder real.

El interrogante principal es hasta donde está dispuesto a ir y con quienes se puede llegar a aliar para conseguir sus objetivos. Determinadas alianzas no tienen retorno y suelen ser un tiro en las patas, suelen manchar una historia de luchas genuinas. Desprestigiar lo hecho. Ningunear lo actuado. La pregunta es si está dispuesto a arriesgar tanto. 


lunes, 25 de junio de 2012

Y un día volvimos...


Una tarde, un 26 de junio de 2011, pasó lo que nunca nadie imaginó que podía pasar. Era más posible imaginar la caída del muro de Berlín, del comunismo, del capitalismo implosionando fruto de sus propias contradicciones a manos del proletariado sepulturero que genera en su propio desarrollo que el hecho de que cayera River. Pero aquel día cayó. 15 años después de la Copa del ’96. Paradojas del destino. Sucedió. River se fue. Se fue de viaje como tituló Canal 7 en el especial de anoche tras el regreso. El tema es que River se había ido mucho tiempo antes. Muchísimo.

River se había perdido como consecuencia de sus propias dudas, por renegar de lo que históricamente había sido. Quiso ser lo que nunca fue, cerró los ojos y olvidó las causas de sus momentos de gloria, de su tradición futbolística. No lo había hecho ni siquiera en los años de su proscripción de la victoria, en aquellos 18 años sin campeonatos, la era en la que nació la gallina, los 18 años de River proscripto, en el exilio, la Puerta de Hierro que no podía abrir. ¿River es Perón?...para pensar.

Siguió insistiendo, con paciencia, con tozudez, creyendo en la ingenuidad de que el avión negro lo traería de regreso a la gloria. Y lo trajo, no en el avión negro, tampoco a Perón lo trajo el avión negro, a los 2, a River y a Perón, los trajeron los pibes, a uno en el ’73, a River en el ’75. Polémica abierta sobre que los pibes trajeron a Perón…volviendo a River, cuando todo estuvo listo volvió en el ’75, sin perder su esencia futbolística, en ese momento le dio el cuero, como al Viejo. Y volvió, y tuvo 30 años grandiosos, de puro disfrute, goce.

Pero un día River entró en la lógica de ciertos sectores de la clase media y media alta argentina. Se identificó con intereses que no eran los propios, que no le pertenecían. Para ganarle a Boca, para ganar la Copa asumió que debía sacarse la pilcha que lo caracterizaba futbolísticamente para ponerse el traje de picapiedra. Extravió su identidad, la cual nunca es inmutable, que cambia, nadie es igual por siempre pero que debe tener ciertos límites, una cosa es ser pragmático coyunturalmente y otra muy distinta es perder por completo de vista quién uno es. Vivió su menemismo futbolístico no en los ’90 sino en la década kirchnerista. Se vació de contenido como el peronismo en los ’90, se calzó una ropa que no le quedaba y perdió su identidad, como el peronismo, se condujo a sí mismo al borde del abismo. Todos nosotros lo hicimos en un punto, con diferentes grados de responsabilidad obviamente. Pero todos contribuimos a tal extravío.

Desechó lo hecho durante tantos años anhelando ser el enemigo (futbolístico, está más que claro, por las dudas vale la aclaración) y así le fue. Hoy pelea por volver a su historia, a su tradición, a su amistad con el gol. Dejando de privilegiar el cero en el arco propio. No es nuestra esa historia. El gol es River, River es el gol. Siempre. No pasa por paladar negro o no. River se caracterizó más por la contundencia, por la voracidad por el gol que por el tiki tiki. Con errores, con aciertos pero siempre con la mira fija en el gol.

Y para ello, para volver, recurrió a sus hijos, a sus hinchas, a los que vinieron a poner el corazón, con Almeyda a la cabeza. Con los goles del Cave gol en la primera parte, el talento del Chori, los goles del gran David en la parte final (debo reconocer que no lo tenía tan bueno y no creí que estaba en ese estado, me sacó el sombrero), la sangre de Ponzio en esa noche de Boca Unidos, (tras ese partido escribí estas líneas) el esfuerzo de todos, de los pibes, en el fondo, en el medio y adelante, con el emblema de la gran caída, Funes Mori, el delantero, el más puteado el año pasado, el menos pensado para aparecer en el momento más crítico de este campeonato, apareció al final, como River, que en los últimos años desaparecía en las bravas, se mancaba ahí, en el sprint final, donde nunca se mancaba antes, donde hacía pesar su nombre. Eso también lo había perdido. Parece buscar el camino de la recuperación. Todos aportaron su corazón para la vuelta y sufrieron como nosotros, los hinchas de a pie, el viaje traumático que vivimos este año. Pero también lo disfrutamos, el hincha volvió también a ser hincha de los colores, no de las copas. A puro gol y corazón. A eso vinieron los que vinieron y para eso se quedaron los que se quedaron. Gol y corazón para recuperar la identidad, para volver a ser River. Gracias por volver…volver?, ma’ que volver si nunca me fui…

PD: se me puso un toque cursi el asunto…así es el amor, la pasión, es así. Además, ¿que hay en este blog que no sea cursi?. En ocasiones es preciso ser cursi. Insisto, el amor, la pasión, el fútbol son así, cursis…¿y qué?

Para vos que me enseñaste a gustar del buen fútbol y que metiste mi rocanrol bajo este pulso, para vos que sufriste y lloraste sin ser de River, para vos que me consolaste, para vos que compartiste mi dolor y me dijiste que no era mi culpa, para vos que te permitiste festejar sin caer en la pelotudez que imponía vergüenza en lugar de disfrute, para vos hincha de River…

Una cosita. En tanto y en cuanto los primos sigan contando copas de leche para decir que son reyes de copas nosotros contaremos este campeonato como el 34. Loco, nos fuimos a los 33, número bíblico relacionado con la muerte si los hay…volvimos, así que van 34, la resurrección…y esperemos que sean mejores…

Otra cosita para la polémica: más allá de las puteadas y odios que despierta Passarella, sólo él podía resistir una crisis como ésta, con puño de hierro, como más le gusta, sólo él tiene la espalda para aguantar una realidad como la que vivimos sin que River se desmadre mal, sólo miremos a los costados y lo que pasa en otros clubes que vivieron y viven lo que nosotros vivimos…para pensar, si hay puteadas, bienvenidas. Yo fui adolescente en los tiempos de Daniel técnico. Él puso a Ortega en primera, lo siento pero no soy neutral…





sábado, 16 de junio de 2012

16 de Junio


Pensaste que era un día más, un día cualquiera, común y corriente, un día como los que solías vivir habitualmente en aquellos años. Sin estridencias. Eran años especiales para vos. Sabías bien porque pero te habías acostumbrado. A lo bueno uno se acostumbra fácil suele decirse. No te lo planteabas demasiado, a esa altura no pensabas guau, ¡qué momento histórico! No. Ya se te había hecho carne, parecía que siempre había sido así.

Tenías que ir al centro. No te gustaba ir al centro, preferías la vida tranquila del conurbano cuando aún no se llamaba conurbano ni decir conurbano tenía una connotación despectiva, delincuencial casi. Vivías en lo que se iba a denominar conurbano, la vida suburbana, el barrio donde todos se conocen con todos, el lugar en el cual solía preguntarse dónde quedaba determinada calle o dirección y la referencia solía ser un almacén, un kiosco, un portón pintado de un color determinado que lo volvía singular. Allí vivías, una vida tranquila, de la casa al trabajo y del trabajo a casa como decía el General. Pero tenías que ir al centro.

Ir al centro era toda una expedición para vos. Un aventura. Ir al centro se decía. Era sinónimo de lejanía, de luces, de otro mundo prácticamente. Debías hacer un trámite. La última vez que habías ido había sido el primero de mayo. Había sido una fiesta, tu fiesta, la fiesta del trabajador peronista, de la trabajadora en tu caso. Trabajabas en una fábrica textil. Soy operaria solías decir orgullosa. Parecía que siempre habías trabajado y la realidad es que no fue así. Empezaste a trabajar en tu casa, con la máquina de coser. No te gustaba mucho pero había que hacerlo. Sumaba unos pesitos. Cuando pintó la oportunidad de la fábrica no la desaprovechaste. Era otra historia. También otra plata. Movilidad social ascendente le llamarían posteriormente, vos no pero bien sabías que vivías mejor que algunos años atrás, no provenías de una familia indigente pero tampoco les sobraba nada. No entraban en los parámetros que suelen caracterizar a la clase media. Zafaban a duras penas. Eras parte del espacio al que el peronismo le puso nombre: Pueblo. Y desde que fuiste operaria te sentiste más pueblo aún. Por eso ibas los primeros de mayo a la plaza.

Decía que fuiste al centro a hacer un trámite, no importa cuál en este momento, lo que cuenta es que te pudiste tomar el día. A tu hijo lo dejaste en la escuela. Como cada mañana lo hacías. Le diste un beso, le frotaste el pelo húmedo y frío y lo viste rajar a los piques hacia adentro del cole. Al llegar a la puerta se dio vuelta, como cada mañana, te miró, sonrió y te tiró un beso. Cumplió el rito de cada mañana. Notaste que, a medida que crecía, los besos que te tiraba eran más disimulados, menos evidentes, sabías que no era porque te quería menos sino por el hecho de que a un nene de la edad del tuyo ya le cuesta un poco más ser demasiado vehemente con la madre, le da un poco de vergüenza y es lógico. No quería quedar como un mamero delante de sus compañeritos. Por ello valorabas más que se diera vuelta para saludarte. Vos también le tiraste un beso, vos no fuiste disimulada, no te importaba quedar como una babosa con tu bebé. Siempre sería tu bebé pero evitabas decírselo en público para no incomodarlo.

Iba contento el gurrumín esa semana. Si bien su River, el de su padre también, había empatado con Lanús el domingo anterior, seguía prendido en la lucha por el título. A la postre sería campeón, al igual que los dos años siguientes completando el tricampeonato. Ni tu marido ni el pibe sabían que ese triplete sería la despedida de una época triunfal y que entrarían en el ostracismo de victorias por los 18 años posteriores. Fue el exilio de River en una época de exilios famosos. Tampoco imaginaba ninguno de ustedes (y ésto sí te interesaba dado que el fútbol a vos ni fu ni fa salvo para ver a tu marido y a tu hijo felices) que quien marcharía al exilio por 18 años sería Perón, que se acabarían los años felices de los que tanto escribiría Soriano, los años de la patria peronista, los años que parecían que jamás acabarían.

Anduviste toda la mañana por el centro, todo parecía normal, había muchos rumores sobre el General, la Iglesia, los gorilas, los contreras y todo ese asunto. Te preocupaba realmente el tema pero tampoco le diste demasiada trascendencia. No se hablaba mucho en la calle de lo que pasaba, no tenías blackberry, no había twitter así que imaginate. De todos modos tenías cierto grado de tranquilidad. El General siempre estaría para cuidarte, a vos y a los tuyos aunque ya no estuviera Evita. El General sabía lo que hacía.

Anduviste rato largo por el centro, de aquí para allá. Ya que estabas en el centro para hacer algunas compras, en el centro se consiguen más cosas, cosas que en el suburbio no se encuentran. De golpe, pasado el mediodía sentiste aviones que sobrevolaban la plaza de mayo, la plaza de Perón. Asumiste que se trataba de un desfile militar del que no tenías noticias. Miraste para arriba, no volaban muy alto, al menos eso te pareció, esa fue la sensación que tuviste. Viste una cruz pintada en los aviones, debajo de ella, de la cruz una V, estaban ubicadas tal como lo estarían la P de Perón y la V de vuelve que la resistencia peronista pintaría en los años del exilio de Perón del que ese 16 de junio no tenías ni puta idea. Las vueltas de la vida.

El asunto es que viste la cruz y la V. No entendías que significaba hasta que leíste la inscripción Cristo Vence. Son los contreras alcanzaste a pensar cuando sentiste un estallido que te aturdió. No distinguiste si cayó cerca o lejos la bomba pero el ruido fue infernal. Infernal, qué paradoja, Cristo Vence y el ruido infernal aturdiéndote. Comenzaste a correr, como todos, como muchos, los que ya estaban muertos al primer bombazo no tuvieron ni chance de correr. Pronto vos tampoco. Corriste sin saber a dónde ir. Corriste, el estruendo seguía, los gritos el dolor la sangre también, a esa altura ya te ensordecían más los gritos el dolor la sangre que las bombas que seguían cayendo. Corriste hasta que no pudiste correr más. No sabés que te golpeó, qué te pegó, lo cierto es que de repente te viste en el suelo y no entendías porque estabas en el suelo sino te habías tropezado con nada. Hasta que te miraste la pierna, en realidad la no pierna, ya no estaba allí, no estaba tu pierna, ¿cómo es posible que no tenga mi pierna si yo hasta recién estaba corriendo?. No la tenías. Miraste al cielo otra vez y te preguntaste ¿a quién vence Cristo?, ¿por qué querría Cristo vencerme a mí si yo voy a misa, tomé la comunión, creo en Dios y en la Viírgen, cuido a mi familia, trabajo, vengo al centro? ¿por qué? No creo que Cristo quiera vencerme. Pero lo que no entiendo es ¿por qué los que invocan a Cristo y dicen que Vence me tiran bombas a mí, a mi pueblo, a mi plaza…por qué es la plaza de Perón? ¿por qué soy peronista? ¿Sólo por eso nos tiran bombas, nos matan, me roban mi pierna? ¿Me causan tanto dolor? ¿Nos masacran como nos están masacrando?. Te quedaste en el suelo. Qué más podías hacer, pensaste en tu marido, en tu hijo, en Perón, en Evita y Dios y le pediste que te deje de doler, que te devuelva tu pierna, que los que invocaban el nombre de su hijo (el de Dios) dejaran de tirar bombas. Pero no lo hicieron. Siguieron y recién empezaban. 





lunes, 11 de junio de 2012

Frases chotas. Hoy: Concentradas



Tras percance tecnológico con los “amigos” de Telecentro se viene una nueva tanda de frases chotas, ahí les van…

  • Me sube un tipo. Una pinta de garca que se caía. No la puedo caretear, ¿para qué?, cuando me sube alguien, inevitablemente se me configura el perfil de la persona, muchas veces acierto, las menos no. Rivadavia a la altura de Uruguay. Me hace seña medio desesperado, ampulosamente. Sale de la AFIP. Arranca enseñándome a laburar…yo no sé como puede ser que por acá vengan pocos taxis, es una repartición pública, sale gente que espera taxi todo el tiempo…es cierto que la mayoría de los taxis va por Avenida de Mayo y no necesariamente porque sean boludos, se viene desde Plaza de Mayo y muchos tacheros suelen tener tendencia a yirar (andar vacío) por las avenidas. Algunos por vicio, otros porque aún están aprendiendo a laburar y se da por sentado que en las avenidas hay más viajes potenciales. Pero bueno, que lo primero que insinúe es como tienen que trabajar aquellos que están todo el día en la calle no me cayó de lo más simpático.

Se dirigía a la AFIP que está en Hipólito Yrigoyen y Pasco. Seguimos por Rivadavia, nos agarra el semáforo de Paraná. En esa esquina se encuentra el Consulado peruano. A nuestra izquierda, sobre la vereda, unas cuantas personas comiendo, se vendía ceviche y comidas típicas de la colectividad peruana así como en Viamonte y Callao, donde está el consulado paraguayo, sale como trompada el chipá. ¿Qué van a vender? ¿sushi? Obvio que no. El tipo: ¿y éstos? ¿Quiénes son? Deben ser del Interior o paraguayos o algo asíestá el consulado de Perú le respondo. Ah, son peruanos, dice frunciendo la nariz. No me digas, boludo. Tras ese comentario de mierda dice mis hijos trabajan con Caritas en la parroquia con gente humilde que duerme en la plaza para que no se muera de frío (mirá que bien, la culpita burguesa a salvo, mirás con asco a los peruanos peeero…).

Eran las 11 y pico de la mañana. Ya estamos a la altura en cual Rivadavia es avenida. Por toda Rivadavia, a esa hora hay cantidad de camiones de todo tipo y color haciendo la descarga de mercadería matutina. Ah! Descarga! Este es el país de la joda, cada cual hace lo que quiere. No hay que hacer nuevas leyes, hay que cumplir las existentes sentenció. Típica frase de facho.

Doblamos en Matheu para retomar por Yrigoyen y llegar a la AFIP. Edesur está haciendo un arreglo, la calle está reducida. Los vecinos le escribieron a mano un cartel que decía: Gracias a Edesur por el barrio sin luz. El tipo manda después dicen que no hay crisis energética, hay cortes por todos lados. Precisamente el cartel puteaba a Edesur por falta de inversión se presume. El tipo, el palito, lo tiró para el gobierno, ¿qué duda cabe? ¿Soy perseguido? ¿Quién, yo?

Llegamos a la AFIP. Paga. Antes de bajar dice, pretendiendo confianza, complicidad…acá uno sabe a que viene, a que te rompan la cabezaojalá no te hayan roto solo la cabeza…

  • La siguiente no es estrictamente una frase chota. Más bien es una forma de expresión pero de todos modos cabe, razón por la cual la incluyo en esta sección. Estimado pasajero desconocido: hay ciertas cosas que en un auto (ajeno) con aire acondicionado no deben hacerse. O debe abstenerse de realizar más allá del deseo.

Una de ellas es fumar. Nadie (pocos) osan fumar en un auto cerrado herméticamente sin, de mínima, preguntar. Es algo instalado, uno sabe que no debe hacerse. Si se fuma se apaga el aire y se bajan las ventanillas. Perfecto. Es un consenso claro entre pasajero y conductor (detesto la palabra chofer, conductor suena mejor, encima es una palabra con una connotación claramente peronista. Además, ¿quién soy?,¿ Morgan Freeman en Conduciendo a Miss Daisy? Qué carrera la de Morgan, de chofer de la vieja chota esa a presidente de los EEUU, si hasta Dios llegó a ser en la película con Steve Carrell, un groso, siendo negro llegó a ser presidente y dios, bien por Morgan).

Otra cosa que no corresponde hacerse en un vehículo con aire acondicionado es cargar con olor a camello muerto bajo el brazo. El aire acondicionado potencia todos los olores y los deja impregnados en los objetos del ambiente. Sin embargo está situación es admisible. Puede pasar. Venís de laburar, estás reventado, te da la guita para tomar un tacho, estirás la manito y llegás rápido a casa. No hay problema con ello. Se abre un toquecito la ventanilla y el olor va saliendo. Listo. Tolerable.

Ahora, llegamos al punto. ¿Es necesario expresarse no ya oralmente con una frase chota sino analmente? ¿Por qué nos hacemos ésto señor pasajero? Para ser claro, ¿cómo se puede ser tan choto de tirarse un pedo en un auto con aire acondicionado? Es una pregunta metafísica, existencial, allí se bifurcan los caminos entre el bien y el mal…

A ver, estás en un auto que no es el tuyo, en el tuyo hacé lo que quieras, a lo mejor hasta lo disfrutás pero en el mío no che. Ojo. No voy a ser tan hipócrita como para hacerme el impoluto y decir que no lo hice jamás con un pasajero en el auto. No. Claro que no lo voy a ser pero nunca, jamás con el aire prendido. Eso no se hace.

El pedo, tirárselo, es una elección. Se decide hacerlo. Hay gente que dice yo no me los tiro cuando quiero, me vienen y se salen…naaaahhhh, paaabres de aquellos que no poseen el don de rajárselos a voluntad. Pobres pero no me chamuyen.

Se preguntarán cómo puede ser que este tipo nos esté hablando de esto, no la careteen, no me van a decir que nunca hablaron de ello, sucede que hace unos días una señora, bien puesta, de unos 60, no una vieja zarpada en años que no se puede contener, se expresó de este modo en el auto. No dijo nada en todo en viaje pero no me van a decir que no es éste un claro ejemplo de frase chota. De otro tipo.

Afortunadamente se bajó a las pocas cuadras, al menos tuvo esa delicadeza…#graciasporbajar

  • Para finalizar una frase chota en el mismo sentido escatológico que la anterior. Una pasajera me sube en Avellaneda y Otamendi. Tras señalarme el destino (el del viaje, no el mío, el de mi existencia, faltaba más) la mujer tose. Resfriada le pregunto. No responde. Tengo todo el moco pegado arriba. ¿Por qué nos contamos todo? me pregunto. ¿Por qué no nos guardamos algo para la intimidad?, ¿por qué habré preguntado? Sigue. Pensé que era un tapón de cera pero es todo moco. Nunca pensé que un ser humano podía tener tanto moco fue la aguda conclusión. Lo que yo no pensé es que alguien a quien recién conozco podía contarme algo así…

domingo, 3 de junio de 2012

Amarillo y negro. Hoy: Esto es como un comunismo


Alsina y Jujuy. Estoy, parado en el semáforo, mirando para cualquier lado y una mujer me mira y me pregunta si estoy libre. Si, suba. Debía andar por los 60, digamos. Me tira la dirección. Tenía que ir a buscar a los chicos (¿hijos, nietos?) No recuerdo que estaba escuchando en la radio. Tampoco que decían, había clavado ahí el dial porque pasaban buena música. Rockanroll nnenenenennnn. Comentarios de rigor del locutor. Me dice la mina: cuántas pavadas dicen en la radio….siii digo sin mucha convicción. Y qué guarangos que son! Seeee, menos convicción aún. Se calla. A las pocas cuadras larga ¡qué bárbaro lo que pasa! (uuuhhh, una gorila rompebolas, me la juego de acá a la China, era viernes primero de junio, pleno histeria con el dólar, con el cacerolazo que no fue, a ver que dice…) otra vez le aumentan los impuestos al campo (el campo como una masa indiscriminada, como un todo, la patria misma, tal como lograron instalarlo en 2008, “la guerra gaucha” de la 125), va a aumentar todo como en el 2008, va a faltar la leche, la carne y todo va a subir…(caos, angustia, desolación, cogidos y muertos como dice el Pérez Manija de Capusotto) puede ser le digo, igual siempre tienen una excusa. Cuando suben los impuestos porque suben los impuestos, cuando no suben los impuestos aumentan por las dudas, sino por la falta de competitividad, el dólar o el cometa Halley, siempre algo. Por lo general no arranco tan rápido a discutir, sucede que a la mañana ya me había agarrado con una gorila cheta (pero respetuosa) y venía medio picadito.

Me miró por la respuesta, no terminó de entender que le quise decir, o si, siguió éstos no se quieren ir nunca (un éstos desdeñoso, se refería al gobierno, ésto recién empieza doña) vamos a ver como dejan el país, esto es como un comunismo, los más afectados somos los de la clase mediale parece pregunté, la clase media consume a lo loco, ¿le parece que son los más afectados? Además se amplío la clase media, digo. Antes 100 pesos valían, ahora no valen nadatambién antes costaba mucho más conseguir 100 pesos que ahora, lo cual no quiere decir que la inflación no sea un tema complicado me hice el Cobos, el buscador de consensos. De todos modos la gente sigue consumiendo pese a los aumentos, fijese los autos, los celulares, los LCD, me parece. Mirá, se plantó imperativa, eso lo compra cualquiera, hasta los de la villa tienen eso…¿y está mal por qué…? Le tiré los aumentos en las paritarias, en los sueldos, le pregunté ¿quién me toma?, ¿quién consume?. Llegamos al colegio a buscar a los niños. Colegio privado de barrio de clase media: Almagro, Boedo, zona indefinida, medio a caballo de ambos barrios. Vuelve con los dos pibes, debíamos volver al lugar de origen del viaje.

A los pocos minutos de reiniciado el camino me dice, evidentemente se quedó pensando, vos fijate (ok, me fijo, a verrrr) las paritarias aumentan el sueldo pero siempre es menos que lo que aumentan los precios de las cosas. Claro dije, no me rompas, busqué que se diluya la conversa. Pero claro, hay gente que tiene plata, los de La Cámpora y todos esos, tienen autos importados, plata a montones… (faaaa, ¿el consumo durante 9 años lo incrementó La Cámpora?, el 54% fue diminuto entonces, debió ser 80%, son una bocha los de La Cámpora entonces…), el otro día, de un coche de alta gama, ¿sabés quien bajó? (quién? ¡Cuánto suspenso! ¿Kiccilof? ¿Larroque? ¿Máximo mismo?)  peruanos, no tenían pinta de empresarios ni de ser de una fábrica ni nada, serían narcotraficantes seguro y éstos (el gobierno, la yegua) le dan subsidios con nuestra plata…(me sentí Olmedo cuando le mataban a la madre, le violaban a la hija y la mujer, le pegaban al hijo y se calentaba porque le mojaban con un pancito el tuco de la vieja. Suficiente, me inflaste) ah bueno, ¿¿¿le dan subsidios a los narcos???, ¡¡¡por favor!!! Claro me dice firme. Y no viste toda la gente que matanaaahhh, ¡somos Irak!...

Se calentó lindo ahí. Entonces dispara: pasa que a la juventud  le lavaron la cabeza (me lo tiro a mí lo de la juventud, soy un púber, otro joven incauto adoctrinado por La Campora, o no tan joven y soy tan boludo que me lavan la cabeza, a ella no, claro) y no ven lo que pasano me digas, la tuteé, a la gente como esta señora le jode que la tuteen, lo sienten como una falta de respeto, suerte que vos la ves clarita, claro, ¿no ves el caos que hay? (TN en mis oídos, como una letanía)…¿¿qué caos??, cuando la mano se pone así te ponés más necio, no te resulta posible admitir nada, defendés hasta al INDEC, te matan en cualquier lado…mirá…¿no ves los noticieros? Si, por eso pienso como pienso. Engranó: ¡seguro que vos ves la TV Pública! Obvio, si soy un idiota, la delirada le transformaba la cara, los ojos se le salían de sus órbitas, me los clavaba en el espejo retrovisor, los pendejitos impávidos no decían ni mu, parecían mudos.

¡La gente no sale más a la calle! (eran las 5 de la tarde más o menos, había bocha de gente por todos lados, ya estábamos llegando, a la altura de Jujuy y Belgrano) y toda esa gente que hay por ahí, que estudia, que trabaja, que vive ¿qué hace?, obvio que pasan cosas graves pero qué, ¿las cárceles, el delito, la policía los inventó este gobierno y antes la vida era un paraíso? ¡Con los militares no había casas tomadas! (aaaahhh! Venías por ahí, facha al mango) no claro, al que no tenía un lugar para vivir lo subían a un camión y lo tiraban en la provincia para que vos no los veas, además, si todo era tan lindo porqué se tuvieron que ir como se fueron, digo…enfurecida ¡Vos sos de La Cámpora? Obvio, acá parece que estoy trabajando pero es todo una pantalla, la limousine la tengo guardada para que no se ensucie, la uso sólo para las fiestas, los millones los tengo en el banco, y en dólares… la cara de esa mujer era, era, era, no sé como describirla, no me alcanzan las palabras para disfrutar lo que generé en ella, lo siento, eso no es convencer, no fui ni paciente ni militante, con determinada gente no se puede conversar, con otra sí, ya verán en el próximo post…

Con la puerta abierta y los pibes-nietos a sus espaldas me gritaba ¿estás ciego? No, lo que me da pena es que vivas así con ese odio. ¡Éstos hablan de los militares pero son ellos una dictadura!! Son peor le digo. Ojalá vuelvan los militares  la piqué, como una despedida, la frutilla del postre. Ojalá me volvió a gritar desde la calle. Sabés que no, los militares genocidas que vos extrañás están presos…cerró la puerta de un golpe y se fue moviendo la cabeza como diciendo no…y mirándome. Con odio.


domingo, 27 de mayo de 2012

202


Escena 2. Yo, sentado frente a la TV viendo el discurso de Cristina del 25 de mayo de 2012 en Bariloche tras reparadora siesta.

Escena 1. Yo, saliendo de mi casa el mismo 25 de mayo de 2012 tras levantarme al mediodía, escuchando por la calle la reproducción del Himno nacional argentino.

¿Por qué primero la escena 2 y luego la escena 1? se preguntarán. Lógico que lo hagan. ¿Por qué parto desde un lugar tan autorreferencial? Porque hablo desde mí. Sucede que el disparador de esta publicación fue la segunda escena y lo que me provocó. La patria no es una entelequia dijo Cristina. Esa frase me remitió a la escena 1, a lo que me pasó cuando escuchaba el himno.

Algunos sinónimos de entelequia: invención, ficción, irrealidad, ensueño, ideal.

Más allá del impecable discurso de la Jefa, ¿cuándo no?, esa frase me sacudió, me motivó este post, ¿hace falta decir que el kirchnerismo me provoca, me sacude, me motiva, me hace escribir? Creo que no. Decía que esas palabras me llevaron de un golpe a la escena 1, la del himno y lo que me generó escucharlo.

Me dieron ganas de cantarlo, me llevó a escenas de estos últimos años de mi vida, a plazas multitudinarias cantando el himno, con los dedos en V. También me llevó al pasado, a mis años niños, años de la post-dictadura; a mi adolescencia, años del menemismo.

¿Qué me generaba entonces el himno? En la primaria, incluso en la secundaria,  me remitía a la dictadura. El Himno, en mi imaginario, atravesado por la Historia reciente del país, era sinónimo de dictadura, de militares, el himno era la canción que cantábamos en primer grado cuando los milicos nos embarcaron en la locura demencial de la guerra de Malvinas (con todas las salvedades que quieran y deban hacerse sobre nuestra complicidad como sociedad, hay diferentes grados de responsabilidades, por ello utilicé nos embarcaron), era la cortina musical del Mundial ’78, patria en aquellos años se asociaba a lo castrense, la patria eran ellos, los salvadores de la patria, los guardianes de ella ante la subversión apátrida, el último espacio desde el cual nos librarían de que el sucio trapo rojo flameará en lugar de la celeste y blanca. Eso nos enseñaron, eso mamamos. Todo ello hizo que, para mí, cantar el himno no representara nada, o algo peor, mucho, no me gustaba cantarlo. Me veo tomando distancia con el brazo mientras cantábamos las canciones patrias. El ceño fruncido había que tener. Lo único lindo de ese momento podía ser mirar de reojo a la compañerita que te gustaba, joder al compañerito de adelante mientras tomabas distancia, a qué punto se llegaba, cuánta enfermedad, tomar distancia del otro, no estar cerca de otro cuerpo, no rozarse siquiera, qué grado de alienación y cuánto simbolismo, había que estar separado del otro, a distancia, el individuo solo, aislado, no integrado, es más fácil de ser manipulado, a ese grado llegó el control, hasta los cuerpos en las más inocentes formas era controlado.

No hace falta tampoco irse tantos años en el tiempo. En mi adolescencia, en los ’90, la bandera, el himno y la patria tampoco eran nuestras. Seguía resonando a militar, a protocolo, a obligación escolar. Apenas era nuestra, de todos, en los mundiales, como en el de Italia. Y a finales de los ’90 comenzó a ser sinónimo de Radio 10. La derecha seguía siendo la dueña de la bandera. Y nosotros lo admitíamos, dejábamos que así fuera. Y, en cierto modo, renegando de ella, por los milicos, por los fracasos, por el menemismo, nosotros se la habíamos entregado, la habíamos cedido. No peleábamos por tenerla. Era de ellos. Así lo vivía supongo, no pretendo ser vocero de nadie con el uso de la palabra nosotros. Así me veo desde hoy. No nos pertenecía, no nos representaba, el grado mayor de patriotismo era la banderita de radio 10, dale gas…

La patria no es una entelequia dijo Cristina, no es una invención, no es una irrealidad, no es una ficción, no es un ensueño, no es un ideal dijo, tomando las definiciones del diccionario de sinónimos. Es algo concreto. La patria somos nosotros, de carne y hueso, con fortalezas, flaquezas, debilidades, contradicciones, miserias, virtudes pero somos nosotros. Ya no son ellos, no son otros, no son los milicos, no es la banderita de radio 10. Somos todos, aún los que no nos gustan. Y nos representa. Y hoy, ya hombre, maduro, sin tomar distancia, rozándome con otros, sintiendo su olor, su sentir, su palabra, su canto, me reconozco como parte de esa patria. Tenemos patria se dijo no hace mucho, ya en este tiempo. Maravilloso tiempo. Maravilloso tiempo en el que veo a chicos de la edad en que yo tomaba distancia, o de la edad en que no me gustaba que me hablen de la patria porque me remitía a fascismo, en que me sentía ajeno, como la canción de Sui Generis: si ellos son la patria yo soy extranjero. No. Ya no. Hoy los chicos y no tan chicos son la patria, somos la patria, cantamos el himno, con el brazo arriba y los dedos en V cantamos el himno. Y somos tantos. Porque en estos años de reconstrucción, de recuperación, de reparación, como es afecto a decir el kirchnerismo, también recuperamos la patria entre tantas otras cosas. Tenemos patria. La recuperamos para todos. También a la bandera y al Himno. Con errores, con aciertos, con alegría, con tristezas, pero para todos. Porque la patria no es una entelequia. Es algo concreto, tan concreto como nosotros mismos. 

lunes, 21 de mayo de 2012

El nicho de Lanata


Las repercusiones que se generan en torno al programa de Jorge Lanata permiten ciertas reflexiones…acá van…

  • ·        Empecemos por el público afín a Lanata (descartamos en el análisis a los kirchneristas que lo ven, algunos para putearlo, otros para indignarse, unos cuantos para bardearlo en twitter). Podría afirmarse que “Periodismo para todos” apunta a un target determinado, a un nicho específico de la teleaudiencia: lagente (los seguidores de Lanata son, generalmente, lo que los medios de comunicación suelen denominar gente, no pueblo, están en otra esfera, “lagente”) que anda con ganas de putear políticos, particularmente kirchneristas-peronistas. No pretenden otra cosa. Quieren putear. Sentarse frente a la tele y putear. Abren su cuenta de twitter, facebook o lo que sea y se disponen a compartir sus puteadas.


  • ·    Era necesario un canal de expresión de estas características, en cierta medida, la reaparición de Lanata en la tv de aire es útil políticamente al gobierno. Desagota iras contenidas, odios reprimidos que se vieron ahogados por el 54 % de las elecciones pasadas. No es bueno que amplias porciones del electorado se traguen ese tipo de sentimientos, en algún momento, por algún lado, estallan. Remember 2008 y la 125.


  • ·     El público de Georgie se siente oprimido por el “régimen”, por el populismo que abruma sus vidas, por las hordas que lo celebran. Se sienten despojados de su dignidad. No pueden entender cómo un país tan europeo como éste  puede estar en manos del chavismo, el comunismo, el montonerismo...


  • ·      En cierto punto, podría decirse que Lanata es el 678 de los sectores medios gorilas. También de sectores altos y medios altos que en los ’90 lo puteaban a Jorgito por hacerse el zurdo, “muy zurdo, muy zurdo pero anda en Mercedes Benz”. Realmente no sé si era así. No es relevante si lo era o no. Lo cierto es que me recuerdo adolescente discutiendo contra esa afirmación. Lo defendía como si fuera el Che Guevara, justificaba esa presunta contradicción de Lanata. Evidentemente ellos lo conocían mejor que yo, me refiero a lo de hacerse el zurdo…



  • ·    Me surge una pregunta: ¿se viene el facebook autoconvocado de Periodismo para todos? Difícil predecirlo pero parece poco probable. ¿Por qué? El programa de Lanata no promueve la discusión, la anula. Te da el hecho consumado, lo genera, lo come, lo mastica, lo digiere y te lo da. Te cuenta “la verdad”, “lo que es”, te dice Jorge cuál es la verdad. Es así. Por ello es algo anacrónico. Remite a un periodismo de otra época. La época en la que se tomaba como verdad revelada lo que los diarios decían. En ese sentido resulta útil citar a Grandinetti cuando definió el presente momento político diciendo que “antes nos daban la comida hecha, preparada, hoy ves como se hace, ves lo que te dan de comer”. Lanata te sirve el plato, te da la mesa servida, no tenés que hacer nada, solo comer.


  • ·     Muestra gratis de ello es el tuiterío seguidor-adherente del programa. El lanatismo reproduce el mensaje del programa. Repite y felicita al estilo de los oyentes radiales de programas de AM o FM melosas y/o adolescentes. Estímulo-reacción. El antilanatismo lo enfrenta, argumenta, lo confronta, lo pelea. También lo putea y chicanea pero no se queda sólo en eso.


  • ·        Con 678 pasa algo similar pero a la inversa. El anti 678 lo putea, lo chicanea, lo llama mercenario, garpo por el gobierno. Y allí se queda, no pasó nunca ese umbral. Pero se advierte una diferencia sustancial. El seguidor de 678, tras los primeros 6 meses de deslumbramiento al ver que había periodistas que se expresaban a favor del gobierno y que no todos eran palos, empezó a putear las excentricidades de Barone, hasta sus sueters; la soberbia de la Russo (las chicas, los chicos le bancamos eso, por peleadora, por jetona, por ser una veterana con enorme potencial); a la Oliván por tibia (hace unos días les pegó un baile de novela a Maxi Montenegro y María O’donnell hablando sobre el #queremospreguntar); a Cabito por sus chistes o no chistes, porque no hablaba nunca o porque hablaba; al programa en sí, porque siempre iban los mismos invitados, también por demasiado oficialista, por todo. Y partía de nosotros mismos. Nosotros lo peleábamos a 678.


  • ·     Al final los Lanata boys son tan o más aplaudidores que nosotros. Detalle: nosotros aplaudimos a Cristina, ellos a Lanata, a Lanata!


  • ·      En resumen: que te den el plato servido desmoviliza, la autosatisfacción  dominguera los deja pipones, encerrados en casa. Una pena porque no hay posibilidad de interacción, de construcción, de discusión. Cubre un nicho que necesitaba ser cubierto. Por otro lado reproduce la sensación de “que se vayan todos, son todos iguales los políticos, todos ladrones”, tal razonamiento no admite argumentación posible. Ojo con eso. Logró generar un cierto clima de bronca, de hastío peligroso. Pero que debía ser evacuado por algún lado. Que se queden ellos con el fuck you, nosotros sigamos con la discusión interna, con la gestión, en la calle, ganándola cada día. Y dejemos de decirle traidor a Lanata. No lo es. Algo habrá cambiado, todos cambiamos, pero en esencia siempre fue el mismo. La Oliván lo recordó en el programa de Montenegro, descorchó champagne cuando encarcelaron a Menem, hizo como que dormía la siesta cuando gobernaba De la Rúa. Siempre fue el mismo Lanata. Siempre buscó el impacto por ese camino. Además, nosotros también cambiamos, aprendimos de política, salimos de la moralina barata para entender que no todo es blanco o negro. Que hay matices. Y somos oficialistas. A mucha honra. Y serlo no es sinónimo de obsecuencia, la discusión se hace adentro.


  • ·   Un apartado a partir de toda la historieta que se armó sobre Angola: a los indignados por la corrupción y los derechos humanos vulnerados por el gobierno angoleño y la vergüenza que genera que Argentina comercie con dicho país, algunas cuestiones que surgen…asumo que Angola debe estar más bloqueada comercialmente que Cuba por las potencias occidentales, ¿no?; la organización que cataloga como recontra híper corrupta a Angola, ¿qué dijo de la elección que Bush le ganó de manera dudosa, por ser generosos, a Al Gore?, ¿y de las intervenciones norteamericanas en Afganistán e  Irak, sólo por nombrar algunas?, ¿y de la democracia que los EEUU impusieron en Irak a sangre y fuego?, ¿y del muro para que los mexicanos no ingresen a EEUU?, ¿y de Israel y el conflicto con Palestina?, ¿y de la relación Italia-Libia?, ¿y de los representantes del pueblo que son lobbistas de los intereses de las grandes multinacionales?...no, claro, eso no es corrupción, en ese caso no hay violación de derechos humanos,  eso sí que es democracia


viernes, 18 de mayo de 2012

Amarillo y negro. Hoy: El puteador


Venía yirando por Alsina a la altura de Diagonal Sur, llamada aún Julio Argentino Roca, me hace señas un tipo con insistencia, parecía apurado, justo frente al monumento al genocida Roca, al administrador Roca para otros, los más provocadores suelen señalar que, además de administrador fue el que sentó las bases materiales para la consolidación definitiva del territorio y del Estado nacional. Posible visión que no quita que llevó adelante un genocidio. #ponele. #debateabierto.

Volvamos al pasajero insistente. Me sube, a San Martín y Perón dice, se me va la combi. Para ponerse de pie, alta combinación: San Martín y Perón. Abre el semáforo y no arrancan al toque los autos, demoran unos segundos en moverse tras ponerse el semáforo en verde. Vamos! Qué pajeros, la concha de su madre! Deben haberse quedado extasiados con las palabras de la Presidenta (sarcasmo grosero, típico del gorila despechado. De la nada salió con eso, de hecho no fue un día de un discurso trascendente de Cris. Eran mediados de marzo. Nada del otro mundo.)

Era un tipo cercano a los 60, trajeado, una cara de garca que se caía. Soy un toque prejuicioso, por qué no admitirlo, encima me manda esa frase de mierda sobre Cris, ¿qué pretende usted de mi? Estoy tan podrido, voy a cumplir 54 años de trabajo (dije cercano a los 60, por ahí andaba, cuando bordeás los 50 ya sos susceptible de entrar en la categoría “cercano a los 60”, ni hablar cuando tenés 54 años de trabajo.), ininterrumpidos 54 años de trabajo, nunca pude ser vago, desocupado, nunca me dieron un subsidio¡pero che! No te sale una le mandé un sarcasmo de revés, con slice, ¿es posible ese golpe?, in your face, perdón, cuando escribí este texto estaba mirando al compañero Nalbandian por la Davis.

Sigue en su comentario quejoso, propio de una frase chota, cuando son una o dos van a la sección Frases chotas, unas cuantas seguidas ubican al pasajero en la categoría Amarillo y negro. #arbitrariedadtachera. Todas las minas con las que estuve me quisieron sacar guita. Me habilitás, te bardeo, ¡estarás haciendo mal, papi! Le dolió el Papi, saltó al toque, ahora estoy con una millonaria pero no me gusta…pero che, ¿no probaste yendo a Luján?.

Llegamos a Paseo Colón. Colón, botón, a vos te va a pasar lo que le pasó a Vandor! #mefuialcarajo. Estamos al costado de la Casa Rosada. Mira hacia el sur y dice: ¡mirá qué edificios! ¡Qué construcciones la concha de su madre! ¿Cuándo se cortó? ¡Qué país! finaliza reflexivo, con añoranza de un tiempo que el gorila añora, un tiempo donde el peronismo no existía. Por otro lado, ¡cómo te gusta decir la concha de su madre! ¡Qué impostado suena! ¿Qué se cortó? le dije.¿No se construye ahora? No dijo nada.

Pasamos por atrás de la casa de Cris (digresión: si hay reforma y mete tercer mandato, ¿se queda con la casa rosa como Messi con la pelota cuando hace 3 goles? Para pensar…), bordeamos el estacionamiento del helicóptero en el que llega Cristi. Hay apostados 3 autos de la policía federal. ¡Si llega el helicóptero de la presidenta pará así la saludo! Dale le contesté, yo la saludo y bajo a darle un beso también, pasa que si paramos se te va a ir la combi, negritoyo que Macri le mando la Metropolitana para que vigilepasa que viste que la metropolitana no sabe hacer nada ni le alcanzan los efectivos para cubrir ningún eventoes el jefe de gobierno, este lugar es de Macri…¿qué cosa es de Macri? El tono no fue el más amable, debo reconocerlo. Se hizo un silencio. Me olvidé, tengo que hacer unas llamadas. #cagón.

Cuando cortó siguió puteando, al tráfico, a la combi, a todo, estaba podrido de todo, qué triste llegar a esa edad tan resentido, sin capacidad de disfrute cuando en realidad, en tu puta vida, tuviste las necesidades y las miserias que sufrieron otros. Cómo les cuesta a muchos dejar de mirarse el ombligo… 

martes, 15 de mayo de 2012

8X6

Hagamos un ejercicio. Imaginemos que se llama Carolina. ¿Por qué Carolina? No me gusta mucho el nombre. Escribís vos o escribo yo. Carolina dije. Es un ejercicio, nada más que eso. Está bien, Carolina, como Salma Hayek en El mariachi. No. Como la canción de La Mancha de Rolando. Link: http://bit.ly/bhE1O7  Le estoy buscando el lado positivo. Prefiero como Salma. Ok, pero no va a ser Salma, no pienses en ella, pensá en Carolina. Dale. ¿Pero es parecida?. No, como mucho te doy una morocha, de pelo abundante, con rulos si querés, buen culo pero tetas no. Si no vas a pensar en Salma y no es la idea. ¡Qué pena! ¿Por qué sin tetas? ¡Si querés tetas pagáselas vos! ¿O pretendés que te las pague yo? ¿O el Estado? Eso no estaría mal: Tetas para todos. Es cierto pero esta Carolina no viene con las tetas de Salma. ¿Está claro? Si. Vamos a lo importante.Vamos. A vos ni nombre te voy a poner. Así de anónimo sos…

Pasó la noche y la Caro, perdió de a poco el brillo, Todo lo que había tomado la dejó sin apetito, Creyó que yo era un extraño y se enojó conmigo. Y se olvidó que juramos para siempre estar unidos.

Así estás hoy. Es la frase que retrata tu momento. Es el tema de este tiempo. Uno de los que más te conmueve. Por eso pequé de poco original en la elección del nombre. Entre otras cosas. Vos me contaste lo que te genera ese tema. No inventé nada. Es una de las canciones que te acompañan hoy, que te detonan, que te hacen desagotar la desesperación que te invade por momentos. ¿No decís nada? Hacete cargo. Es cierto. También hay otra canción que pinta este momento como decís vos. ¿Cuál? Me estás atrapando otra vez. Link:  http://bit.ly/KXu7O9  Ese pulso que jugué, porque quise lo perdí, nunca me podré alejar de ti. No sabés como me deja ése. Me liquida. Es de Los Rodríguez. Si pero hoy prefiero la versión de La Mancha. Las mezclo con Las primeras páginas que es del mismo disco y me enciende. Observación tomada. Joya. Una pregunta relacionada con la frase elegida de la canción: ¿estás seguro que se olvidó? No. Ok. Pasemos a otro tema. ¿Qué rock elegirías para iniciar la historia? No olvides que ésto es un ejercicio. Carolina es la canción de hoy. Vayamos al principio. Elegiría Ruleta.Link: http://bit.ly/zp0Duk
De la ruleta te quiero llevar, roja la sangre, verde el paño de la libertad
pero mi suerte es negra, mis dientes van a estallar...
¿Qué te parece? No me gusta. ¿Qué cosa no te gusta si la elegiste vos? Yo no elegiría esa frase. O si pero le agregaría la siguiente, la complementa: no creo en el azar, nada más todo esto tenía que pasar, gracias caja de empleados, propina especial.

Perfecto. Buena intervención. El azar no es lo tuyo. Entiendo la manera en la que combinás el rescatar a Carolina de la ruleta asumiendo que fue una propina que te dejó el cumpa antes de pagar la cuenta de salida. Una propina, algo extra, fuera de lo establecido, en un punto fuera de lo ordinario, mejor digamos, extraordinario. Buen punto. No me la esperaba, me sorprendiste. Me intriga algo. No asumís la propina especial como un regalo divino, ¿no? Te dás crédito, ¿no? En algo te habrás destacado para ligar la propina. Si, claro. Mejor así. Sigamos. Otro tema. Dale. Link:http://bit.ly/cbDcdi

Sos mi dios te veo me sonrojo y tiemblo qué idiota te hace el amor, un pacto para vivir…

Muy bien. Estamos en el punto en el cual se combinan el idilio amoroso y la búsqueda de un compromiso, de un consenso, de una forma de vivir, juntos, construyendo haciaadelante desde el primordial condimento para todo proyecto, el amor, ¿qué más? No te pongas colorado, tenemos que decir las cosas por su nombre. De otro modo no funciona. Te suena excesivo lo de sos mi dios, es fuerte, contundente, es una canción de amor, ¿qué querés que diga? No se puede ser moderado en el amor, ¿no lo entendiste aún? Ya sé que no lo fuiste. Vamos, una más, dale que sale. Yo te ayudo. Link:http://bit.ly/aS77fm

Eres, lo que más quiero en este mundo eso eres, cuando despierto lo primero eso eres, el tiempo que comparto eso eres, lo que la gente promete cuando se quiere, mi salvación, mi esperanza y mi fe. No te has imaginado, lo que por ti he esperado pues eres, lo que yo amo en este mundo eso eres

Es la concreción del pacto planteado anteriormente, la profundización del proyecto esbozado, la consolidación de la historia de amor inicial, de la inocencia inicial, de la rutina que se expresa en ese cuando despierto lo primero eso eres, no pongas esa cara, aunque no te des cuenta, aunque sea planteado como virtud, en algún momento esa realidad se hace patente, el asunto es cómo combatirla (a la rutina). No es fácil pero se puede hacer. Dejame un rato solo, necesito no verte para terminar la historia. Yo no quiero que termines la historia. Ya sé. Yo tampoco, es una forma de decir, no seas tan literal. Suerte que no sos vos lo primero que veo cada mañana porque te daría una paliza de vez en cuando. Qué me mirás así, no esperes cortesía de mí, no soy muy diplomático, tampoco tu psicólogo, apenas intento darle forma a esta historia de amor, nada más. Y para eso necesito estar solo, tomar aire, un poco, tomar distancia un momento para retomar con más ímpetu. Sé que te cuesta imaginarlo, a mí también, me cuesta mucho a veces pero sale. No es cuestión tampoco de imaginar y planear todo, ¿sabés? ¿No te pasó nunca que te pase algo que nunca imaginaste? Obvio que si, si vos me lo contaste. ¿O no se trata de algo no imaginado, no esperado, tu historia con Carolina? Entonces no me jodas más y no me retrases que no voy a llegar con el tiempo, siempre dejás todo para último momento, ¡qué caso! Ya sé que después la piloteás pero ¿es necesario? Organizate. No te preocupes que yo lo resuelvo, para eso recurriste a mí, ¿no? Andá tranquilo…

¡Al fin se fue! Quiere controlar todo. Decí que lo quiero que si no…A ver como sigo…Yo te lo voy a dar así, escrito así, en 2da persona, estoy hablando de vos, el anónimo, también estoy hablando de Carolina, está más que claro. Voy a empezar por vos, a ella no la conozco, sólo por vos la conozco y fuiste tan explícito que me parece que la conozco, creo que ni a ella le fuiste tan directo. Estoy seguro de ello, te cuesta horrores, una pena, lo vas a tener que laburar y mucho, lo bueno es que lo sabés y en eso andás.

Andás es una forma de decir, te veo sin consistencia, desbordado, permeable a todas las balas, en carne viva, prendido fuego. Está bien, ¿qué pretendías? ¿Estar entero? Una pavada, ¿o no tenés sangre en las venas? Claro que la tenés así que no me la careteés a mí, ¿‘tamos? ¿No es pasión eso, no es amor? Sentirte al borde del abismo, a cada instante, ¿no es amor acaso? No te lo ocultes más, es parte del asunto. Bien sabés que eso también es amor, saliste del espiral de la apatía y ya era hora, ¿cómo no lo viste? Obvio que a veces no se puede, es la vida, por supuesto.

No te voy a decir hacé lo que sentís. Sabés que la vida, el amor, son más complejos que eso. Mucho más y bien lo sabés. Por eso estás como estás. Al borde de todo, descontrolado, fuera de control mejor dicho, expuesto, antes te quejabas de que estabas demasiado para adentro, que te costaba exponerte, te fuiste al extremo, te exponés en exceso y eso te hace equivocarte, perder consistencia, el dominio de vos mismo, es lógico que no puedas controlar todo, que no pretendas hacerlo. Genial. Pero tenés que manejar ciertas cuestiones, no te podés bandear de ese modo, ¿me entendés o no me explico?

Te veo como estás, sé lo que imaginaste que es esta actualidad tuya. Una ruleta rusa. Por eso también elegiste Ruleta. No se me escapa. ¿Estará esta vez la bala en la recámara? Es posible, de todos modos siempre estuvo, el azar no es lo tuyo, lo tuyo es la construcción paciente, cotidiana, no el golpe de suerte, sólo que hasta ahora te diste en la rodilla, en un brazo, en una mano. Hoy asumís que lo tenés apoyado en la sien. O en el corazón. Amar es un pensamiento canta Charly.

Jugar a la ruleta rusa, ¿te gustará la figura, le gustará a Carolina? ¿Lo leerá también ella? ¿Te animarás a dárselo? No le sé. Tal vez no. No me importa, vos me dijiste que yo haga lo mío y lo estoy haciendo. Como puedo. Hoy el fierro está sobre la mesa. El fierro de Moreno. Justo. La simbología peronista, el mito, me ayudarán a que me acerqué a lo que sentís. Tal vez lo tomés como una provocación y no te guste. Es más que posible. Qué te calientes, está perfecto. El tema es que por algo acudiste a mí para que te escriba esto. Sabías que lo iba a hacer, no fuiste inocente al elegirme, lo necesitás, porque estás en carne viva y buscás que te moleste, que te indague, que te provoque, lo hice desde que arrancamos con esta historia. Y vos me lo permitiste, porque lo necesitabas.

Ahora te toca jugar a la ruleta rusa. ¿Será en la sien o en el corazón? Y tenés que jugar, tenés que saber que no podés jugar siempre de local, a veces toca de visitante, en condiciones adversas. Y lo vas a hacer. Sabés hacerlo, lo estás haciendo. La bala en la recámara. ¿En la sien o en el corazón? Me dijiste algo de la agonía. Algo de terminar con la agonía. Sólo agoniza lo que va a morir. Algo que se sabe que va a morir. Y no creés que vaya a morir. No. Sólo te estás replegando sobre vos mismo, buscando respuestas a tantas preguntas, desensillando hasta que aclare. Pero accionando. Vivo.

Ibas a escribir, al partir, Hasta la victoria siempre. No lo hiciste, te pareció desmedido, poco peronista, no fuera cosa de que te acusen de infiltrado. Además te sabía a derrota, a final. Agarraste la guitarra y te fuiste, sólo por ahora. Mientras te ibas canturreabas…El tesoro que no ves, la inocencia que no ves, los milagros que van a estar de tu lado, cuando comiences a leer, de los labios y a ignorar, los embustes y gustar, con tu lengua de las aguas que son dulces, aunque te sientas mal, Si no hay amor que no haya nada entonces, alma mía, ¡No vas a regatear!

PD: ¿cuánto da 8 X 6? ¿Y eso significa en la timba…? Espero que te guste. Es el final de esta historia. La que escribí yo, no la tuya y la de Carolina. Te lo aclaro para que no te enojes…